23 años. Familiares

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Compartimos el discurso de Luis Czyzewski, quien habló en representación de los Familiares de las Víctimas del atentado a la AMIA.

Fuente: ItonGadol.com
Foto: http://www.urgente24.com/tags/luis-czyzewski

Hace 23 años, un día como hoy, en este lugar y en este momento, una bomba explotaba en el edificio de la AMIA, y esa bomba se llevó consigo la vida de 85 personas.

Hoy, como viene sucediendo hace muchos años, sus nombres fueron pronunciados en este palco y la contestación fue siempre una sola palabra: presente. Ellos están presentes en el recuerdo de cada amigo, de cada compañero y de cada familiar que lo lleva en lo más profundo de su corazón.

Los nombres que hoy escuchamos eran de personas que tenían proyectos de vida, que luchaban para ser lo que soñaban ser, que querían estar donde deseaban estar para formar parte de este mundo en el que transcurrían sus vidas, pero los terroristas no los dejaron.

Todos los años repetimos que en cada casa en donde falta alguien hay una silla vacía y flota el recuerdo de las cosas que habían hecho y de los sueños que tenían, y que la bomba no les dejó concretar. Pero la vida sigue y cada día que pasa se va construyendo una historia de lo que fue y de lo que no debió ser así.

Cuando vemos lo que pasó en estos 23 años, los argentinos podemos observar que la bomba asesina no solo destruyó vidas y bienes, sino que también destruyó dos derechos básicos que tiene toda persona, el derecho a la vida y el derecho a que se haga justicia.

Los argentinos no debemos olvidar que el terrorismo nos atacó dos veces, nos hirió como Nación y mató a más de un centenar de personas que todavía hoy, desde el lugar donde están, nos preguntan “¿por qué lo hicieron?”.

Nadie de los que deberían contestar pudo hacerlo o no supo hacerlo, o lo que es más grave aún, no quiso contestar o hizo lo que no debería haber hecho para que esa contestación no exista. Hasta hubo quienes, desde el marco ideológico que representan, no dijeron nada cuando alguien que fue una de las figuras emblemáticas de una lucha justa y admirable, manifestó estar contenta por la muerte de miles de inocentes en un atentado terrorista, solo porque ese ataque fue en los Estados Unidos.

Parece que para algunos que se dicen adalides de los derechos humanos en la Argentina y para los poderosos que los apañaron y los usaron políticamente, existen tres terrorismos distintos: un terrorismo bueno que es el que atacó en los Estados Unidos, un terrorismo malo que es el que ataca en otros países y un terrorismo con el que hay que pactar, que es el que atacó en la Argentina.
Los que atacaron en nuestro país siguen su vida como cualquier ser humano, sin ninguna preocupación ya que se sienten amparados por la corrupción y la impunidad que los argentinos tenemos y que nos invadió como una plaga difícil de combatir.

Muchos hechos y actitudes de los poderosos de turno vinculados a los ataques que sufrió nuestro país no cometieron errores, lo que hicieron fueron verdaderos actos de cinismo y por eso hoy estamos como estamos. Debemos recordar que el cinismo es el mensaje que nos dan los mentirosos a los que luchamos por saber la verdad.

Hoy, el recuerdo de cada padre, esposo, hijo o hermano que ya no está inunda este acto señalando a los cínicos y a los mentirosos, a los que politizaron las investigaciones para escapar de sus responsabilidades o para señalar que los responsables siempre son otros.

Para que lo que nos pasó dos veces no nos vuelva a pasar es que todos debemos luchar por memoria y justicia. Como familiares de víctimas, nuestro objetivo desde siempre tuvo solo dos vertientes, saber la verdad y mantener la memoria y ninguna otra cosa más. Mantener la memoria y reclamar justicia no es un tema solo de los familiares, sino también de cada uno de los que hoy nos acompañan y de los que nos están viendo o escuchando.

Es importantísimo que cada argentino mantenga la memoria de las cosas malas que nos pasaron como país y como sociedad para que no nos vuelvan a pasar. También es prioritario hacer lo que a cada ciudadano le corresponda hacer para que la palabra “justicia” no sea solo algo que buscamos y que no existe, sino algo que debemos tener y aplicar como corresponde para lograr tener un país mejor que el que tenemos.

Como familiares de víctimas, nuestra posición es solo la de reclamar a los poderes públicos de turno que cumplan con las obligaciones que asumen como funcionarios. Si las respuestas que deben dar a la sociedad no se cumplen o no aparecen, deben asumir la responsabilidad de no haber cumplido con sus obligaciones.

No importa el signo político que representan, lo único que los familiares debemos exigir es que las políticas de Estado vinculadas con las investigaciones de los atentados sean aplicadas con ética y coherencia. No fue ético ni coherente que durante varios años se haya reclamado en todos los ámbitos posibles que Irán ponga a disposición de la Justicia argentina a los imputados en la causa AMIA y que luego se hayan arrodillado ante los que nos agredieron firmando un vergonzoso y absurdo memorándum, cuya razón de ser nunca pudo ser explicada coherentemente. Sin que nada racional lo justificara, pasaron del reclamo más firme a besarle los pies a los terroristas.

Con las nuevas evidencias que aparecieron y que hoy están en poder de la justicia, ya tenemos en claro cómo se gestó y como se negoció el trágico memorándum firmado entre Argentina e Irán. Cuando se dijo que el memorándum era lo mejor para la investigación, nunca tuvimos respuesta a una pregunta que hicimos: “Si era tan bueno para el país, ¿por qué se negoció en secreto y sin dar intervención a los familiares, como había prometido la entonces presidenta?

Hoy ya lo sabemos claramente cuando salieron a la luz documentos existentes en la Cancillería y en la Unidad Fiscal AMIA. Esos documentos dicen que no se negoció nada, que Argentina solo puso la firma en el año 2013 a un documento elaborado y propuesto por Irán entre los años 2007 y 2008. Con esa documentación a la vista se entiende una conversación entre D´elia y Khalil del año 2013 en la que se escucha decir que se firmó lo que se sabía que existía y que uno de ellos negoció seis años antes.

Señor Timerman:
Hoy está absolutamente claro que el memorándum no se elaboró ni se negoció en forma conjunta, lo impuso Irán y lo aceptó Argentina.

Hoy sabemos que usted le mintió a la AMIA, a la DAIA y a los familiares en una reunión en la que usted solo buscó confundir y sacarse una foto con los asistentes a esa reunión.

Hoy está claro que usted les mintió a los legisladores que trataban el proyecto de ley que aprobó el pacto entre agresores y agredidos.

¿Por qué, siendo un tema tan importante para el país, usted dejó de lado a la Cancillería y a nuestro cuerpo diplomático, que no tuvieron participación alguna en esa absurda negociación? ¿Por qué lo hizo? ¿Qué tenía para ocultar?

Por todo eso que usted hizo como Canciller de la República Argentina, hoy está acusado de traición a la patria por acordar, en nombre del gobierno que representaba, con un país que atacó al nuestro. Pero la traición a la patria es una acusación que la Justicia se encargará de decir si corresponde o no ser aplicada.

Hay una traición ética y moral que no pasa por las manos de la Justicia, sino que pasa por otro lado. Para nuestra forma de ver las cosas, usted traicionó su condición humana, su historia y a sus ancestros, y de esa traición no se vuelve.

Hay un límite entre las obligaciones de un funcionario público y sus convicciones éticas y humanas, y usted distorsionó ese límite. Su comportamiento fue, para nuestra forma de ver, similar al que tuvieron algunos prisioneros de los campos de concentración, cuya función era pegarle a los otros prisioneros solo para conseguir vivir un día más.

Estamos seguros que la historia lo va a juzgar. Tampoco nos debemos olvidar de aquellos que, en lugar de reclamar por verdad y justicia, sea quien fuere el gobernante de turno, se bajaron del lugar en el que debían estar para acercarse y abrazar al poder.

Ya lo dijimos muchas veces, abrazar y recibir el calor de un poderoso no te transforma en poderoso, te transforma en esclavo. Con tal de lograr una foto, un viaje o algo más se perdió la esencia del reclamo para pasar a ser otra cosa, y de eso tampoco se vuelve.

Aunque pasaron 25 y 23 años de los ataques que sufrió nuestro país, cada día se debe extremar más el control de lo que sucede en la triple frontera.

Hace poco más de un año fue detenido en Ciudad del Este un ciudadano paraguayo que intentaba ingresar a ese país 39 kilogramos de droga. En la investigación surgieron evidencias que esa persona tenía estrechos vínculos con la organización terrorista Hezbollah y también se constató que en la zona de la Triple Frontera aumentó significativamente el narcotráfico y el lavado de dinero. Hay sospechas fundadas de que Hezbollah, con la cooperación de Irán, utiliza esa zona como punto de inicio del financiamiento de actividades terroristas.

Luchar contra el terrorismo no es solo prevenir que se produzcan atentados o castigar a los responsables cuando se producen, sino también cortar su financiamiento. Esperemos que Brasil, Paraguay y Argentina lo puedan lograr.

En el mes de junio de este año, a propuesta del nuevo secretario general de la ONU, Antonio Guterres, se aprobó por consenso la creación de una nueva oficina antiterrorista en el marco de esa organización. Su objetivo es mejorar la eficacia en la lucha contra el terrorismo. Consideramos que es el momento oportuno para que el Estado argentino denuncie ante esa oficina a la República Islámica de Irán como país que promueve y financia actividades terroristas.

La denuncia que debe seguir haciendo el gobierno en cada oportunidad de hablar ante la Asamblea General de ese organismo debería contener la mención clara y concreta de la responsabilidad de Irán en el ataque a la AMIA y complementarse con otras decisiones diplomáticas, con eso solo no alcanza.

En el plano interno, pedimos a nuestro gobierno que resuelva en forma inmediata la contratación de los especialistas y la adquisición de los elementos necesarios para implementar la digitalización de la causa AMIA y las relacionadas con esa causa.

Hoy el país está avanzando en el estudio de un proyecto de ley vinculado al juicio en ausencia. Hay voces que se manifiestan a favor y otras en contra de este instrumento jurídico, sabemos que es un tema complejo y que requiere un análisis profundo, pero no por ello hay que esquivar su tratamiento. Es una falacia decir que el juicio en ausencia solo servirá para cerrar las investigaciones y terminar con la causa AMIA.

Que quede claro, si se aplicara el juicio en ausencia, nosotros vamos a seguir insistiendo que se haga todo lo que corresponda hacer en el plano interno y externo para que los imputados iraníes sean traídos a la Argentina y se los vuelva a juzgar en su presencia. Tampoco vamos a permitir que nadie considere que se terminó la investigación de la conexión local, de las obstrucciones y de las responsabilidades de los funcionarios que no hicieron lo que debieron hacer. Esas son deudas de la Justicia y tendrán que seguir siendo investigadas.

También hay que tener en cuenta que hay países, como Italia y Francia, en donde el juicio en ausencia existe y a nadie se le pasa por la cabeza que se usa para apañar delincuentes, terroristas o mafiosos o para cerrar investigaciones.

La historia nos da claros ejemplos de su utilidad, en Italia sirvió para condenar al criminal nazi Erich Priebke y también a miembros de la mafia que habían logrado esconderse de la persecución judicial. En Francia, para condenar terroristas prófugos pero sobre todo en el juicio de Nuremberg, la condena en ausencia a Martin Borman permitió a ese tribunal juzgar y sentenciar posteriormente a los otros jerarcas nazis.

¿Alguien podría imaginar que no se hubiese podido juzgar y sentenciar a los responsables de la mayor tragedia que sufrió el mundo porque uno de ellos logró escaparse? En el análisis de ese proyecto se debe considerar si vale más el derecho de un terrorista prófugo que el de su víctima.

Hace pocos días se conoció una noticia que hablaba de una propuesta del gobierno de Irán a INTERPOL en la que dice estar dispuesta a trabajar con ese organismo y la Argentina para resolver, repito resolver, el conflicto entre los dos países por el ataque a la AMIA. Si no estuviésemos hablando de una tragedia que dejó 85 muertos, podríamos decir que esa propuesta es una broma de pésimo gusto. Es una burda maniobra que nuestro gobierno tiene que rechazar de plano, ya que su única motivación es lograr que se levanten las alertas rojas.

Si Irán quiere cooperar, la única forma de hacerlo es que las personas que están acusadas por la Justicia argentina se presenten ante el juez y asuman su defensa.

Cuando miramos las consecuencias que trajo la bomba, no podemos dejar de mencionar la muerte del doctor Alberto Nisman. El país quedó paralizado por la magnitud de lo que estaba pasando y que nadie podía explicar, menos aun los responsables de hacerlo. Dijeron que se había suicidado, al día siguiente que lo habían matado, y cuando se dieron cuenta que hablar de asesinato era políticamente incorrecto, volvieron a decir que se mató solo. La Justicia todavía no se expidió, pero la sociedad argentina y todos los que lo conocimos coincidimos en decir que no se suicidó.

Hoy queremos repetir en forma textual lo que pudimos decirle a sus hijas hace unos meses. Ustedes están transitando por la vida sin poder disfrutar de su papá como lo hace cualquier chico. Su papá les dejó un legado muy grande porque dio su vida por lo que estaba haciendo y eso debe llenarlas de orgullo, a pesar de la tragedia. Iara, Kala y también Sara, la mamá del doctor Nisman, lleven orgullosas el apellido que tienen aunque todos sabemos que la herida nunca va a cicatrizar.

Hoy la denuncia que llevó a la muerte al doctor Nisman se está investigando. Es obligación de la Justicia llegar a la verdad en el menor tiempo posible. Si determina culpabilidades, que aplique todo el rigor de la ley, y si no las determina, el hecho de haber sido investigada va a ser un mensaje de que ningún poderoso está por encima de la ley.

Hoy tenemos nuevos fiscales a cargo de la causa AMIA y vemos que han hecho cosas y han avanzado en algunos temas, lo cual es muy importante. Corresponde mencionar las cosas que se hacen correctamente y valorar ese trabajo, pero también les pedimos que hagan todo lo que corresponda para que lo más pronto posible podamos avanzar en pos de la verdad.

Hoy la argentina tiene poca credibilidad en el mundo y eso repercute en las investigaciones del atentado a la AMIA. El comportamiento de nuestros gobernantes y la firma del memorándum con Irán y sus funestas implicancias, dejo a la Argentina en el patio de atrás del mundo y es visto como un país poco serio.
Ojalá pueda volver a encontrar el rumbo del que nunca debió salir.

Los que murieron en este lugar hace 23 años nos reclaman que sigamos luchando por verdad y justicia, para que no sigan muriendo todos los días por el olvido y la indiferencia. Por eso, los argentinos debemos saber la verdad y que los asesinos estén donde deban estar y no donde están ahora.

Debemos luchar para que el terrorismo, la impunidad y la falta de justicia no nos sigan ganando. Debemos luchar por saber la verdad para que podamos llegar a tener el país que nos merecemos, en el que la Justicia pueda dar las respuestas que la sociedad reclama. Solo así podremos decirle basta al terror, a la impunidad y que podamos vivir como nos merecemos, en un país mejor y más justo.

Gracias.

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Read 42 times Last modified on Tuesday, 18 July 2017 17:16
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